voces
Nicole y mónica
Un inicio inesperado, una unión profunda

La historia de este coro comienza gracias a una petición especial. Tanto Nicole como Mónica se habían conocido cantando en la parroquia de Pirque, y fue ahí que recibieron la solicitud de una novia que deseaba que cantaran en su matrimonio. Decidieron intentarlo y desde entonces, no han dejado de cantar.
Buscando como nombrar al coro, Mónica recuerda: “Uno de los músicos que nos acompañan en los cantos nos dijo que ‘cantábamos con el corazón’, y esa es la diferencia de nosotras, que cantamos desde el alma”.
“Nos hicimos amigas del alma”, expresa Mónica. Esa amistad, unida a la afinidad vocal que tenían, dio paso a la formación de un coro que además de presentarse en celebraciones religiosas, como bautizos, matrimonios o misas, también ofrece conciertos donde la música es una herramienta para emocionar, conectar y transmitir paz a las personas.
El coro ya trabaja en nuevas presentaciones y sueña con poder llevar esta experiencia a otras comunas, parroquias, centros culturales o espacios de la comunidad. Su meta es seguir creciendo, pero sin perder nunca su esencia: un momento íntimo, con la fe y la emoción como centro.
El proyecto, que partió como una colaboración entre dos amigas, hoy se ha transformado en un grupo que emociona, transforma y acompaña. “Nuestra idea es ir acercando a la gente a Dios a través del canto, que vean la maravilla de lo que es rezar cantando”, dice Mónica.
“Cantando desde el alma” es un coro que invita a todos quienes las escuchen que se dejen emocionar por la música y sus voces: “No importa si eres creyente o no. Lo que queremos es que la música te toque, que te deje algo en el corazón”.
